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sábado, 27 de octubre de 2018

¿Existen las Metodologías panacea en educación? creo que Bruce Lee y Dave Burgess tenían razón

Dave Burgess
Según Dave Burguess autor del inspirador libro Teach like a pirate, (gran éxito de ventas en los países donde los maestros de escuela leen libros sobre enseñanza y que ha sido recientemente traducido al castellano), Bruce Lee era un autentico visionario que transformó el panorama de las artes marciales con su revolucionario estilo de enseñanza. Según Dave, los profesores innovadores podemos aprender un montón de Bruce Lee sobre cómo construir nuestro propio estilo de innovación.

Voy a parafrasear las ideas de Dave acerca de Bruce Lee para poner de relieve lo absurdo de las "marcas salvadoras" en innovación educativa haciendo una comparación entre las metodologías educativas de marca y los distintos estilos de las artes marciales. Bruce Lee aprendió el estilo Wing Chun, estilo del Kungfu, pero en 1967 rompió con él y creó su propia filosofía que denominó Jeet Kune Do. Reunio los mejores elementos de distintos estilos en uno de nueva creación. 
  
Bruce Lee
Bruce sentía que los maestros de las artes marciales restringían artificialmente sus opciones por una adherencia ciega a un estilo particular de un arte marcial concreto. Sólo practicaban y enseñaban a sus alumnos ese arte marcial concreto que cada maestro vendía a sus discípulos como el mejor y único que merecía ser aprendido y practicado.


 Bruce Lee, sin embargo, creía que el plan de entrenamiento más práctico y eficaz  incorporaría los mejores elementos de múltiples estilos. Para eso los maestros debían abrirse a conocer y aprender múltiples artes y así podrían enseñar lo que a su juicio fuese lo mejor de cada una.

En estos tiempos de urgente necesidad de cambio  metodológico en educación, los centros educativos a veces intentan invertir en la formación en la última metodología de moda que deberá resolver todos los problemas educativos y marcará la diferencia con la competencia. En los cursos monográficos sobre metodologías concretas se explican estas como si no existiesen metodologías alternativas o similares sino sólo la que cada experto enseña. En medicina esto se llama la panacea, el medicamento que cura todas las enfermedades y los médicos y farmacéuticos saben bien que la panacea no existe más que en las películas de Indiana Jones en busca del Santo Grial.

 Pese a lo que digan los predicadores de estas sectas pedagógicas es muy improbable que ninguna metodología concreta construida negativamente por su simple oposición a la educación tradicional vaya a  suponer el paso desde la terrible y oscura prehistoría educativa,  a un idílico nirvana educativo "del después de la historia". Las nuevas metodologías generan expectación al principio, la cresta de la ola sube y cuando están gastadas y no han producido el ansiado milagro educativo se produce la decepción.



 Los vendedores de técnicas salvadoras tienen entonces que cambiar a otra metodología salvadora o cambiar de nombre a la técnica original para poder así seguir vendiéndola como algo genuinamente nuevo. Ninguna metodología o tecnología por muy de moda que esté, ya sea el aprendizaje cooperatiovo, el aprendizaje por la indagación, el aprendizaje basado en problemas (incluso en su variante auténtica aPBL), el aprendizaje basado en proyectos, la flipped classroom, la gamificación o el Mobile learning es la respuesta total a todos los problemas educativos, del mismo modo que ninguna arte marcial  contiene los mejores movimientos, luxaciones, estrangulaciones, golpes y llaves. Si uno quiere aprender defensa personal le vendrá bien aprender llaves, de Judo, puñetazos de Kárate, luxaciones de Kung Fu y patadas de Taekwondo. Debería usarlos para defenderse en función de de su adecuación a las agresiones y situaciones que deba afrontar, no en función de proceder de las enseñanzas de tal o cual escuela.

Un orgulloso campeón de Judo con su trofeo

Los profesores no deberíamos por tanto caer en la tentación de encuadrarnos en el uso exclusivo de una única metodología salvadora. Los profesores deberíamos estar buscando siempre nuevos métodos para mejorar el aprendizaje  de nuestros alumnos, mejorando continuamente lo que les proponemos hacer para que aprendan más y mejor. Como profesores deberíamos plantearnos la siguiente pregunta ¿Te has limitado a ti mismo siguiendo ciegamente un estilo o programa de innovación? Tal vez etiquetar y declarar un estilo pone límites a tu crecimiento si te retrae de conocer y experimentar otros métodos compatibles que podrías combinar entre si.

Los profesores con sentido de la responsabilidad no nos conformamos con el aprendizaje basura "crap learninng". No nos conformamos con que los alumnos aprendan a rellenar círculos en un test estandarizado, repitan de memoria hechos, formulas, ecuaciones y procedimientos pues estos aprendizajes son de  muy cuestionable utilidad para el futuro de nuestros alumnos. Queremos que nuestros estudiantes aprendan a autorregularse, a comprender con autonomía y a transferir lo que han aprendido a nuevas situaciones  y problemas del mundo real que les rodea. Queremos estudiantes que aprendan a crear nuevas soluciones, aprender por si mismos, a comunicarse, a trabajar en equipo, a resolver problemas, a desarrollar proyectos y a hacerse responsables de su propio aprendizaje y futura formación y desarrollo profesional. Esos aprendizajes requieren de metodologías de enseñanza distintas a las metodologías expositivas tradicionales en las que el profesor cuenta y el alumno calla y anota lo que dice el profesor.

Del mismo modo queremos que los profesores conozcan varias metodologías activas e  inductivas  y de trabajo en equipo para que puedan escoger con criterio las más apropiada a la situación y transferirla a su propia enseñanza y a la formación de sus propios alumnos. Será una combinación de nuevas metodologías lo que nos permita mejorar el aprendizaje de nuestros alumnos no una única metodología salvadora maravillosa. 

El modelo flipped learning o aprendizaje inverso nos permite crear un entorno educativo en el que es posible la combinación de distintas metodologías: aprendizaje activo, aprendizaje cooperativo, aprendizaje basado en problemas y proyectos, team based learning, instrucción entre iguales, just in time teaching. El uso combinado de estas metodologías destro de ese contexto creado por el modelo flipped mejorará significativamente el aprendizaje de nuestros alumnos,

Para aprender más sobre puesta en práctica del modelo flipped en enseñanzas universitarias recomendamos leer el libro Flipped learning aplicar el modelo de aprendizaje inverso


La lectura de este libro te ayudará a implementar el modelo de aprendizaje inverso o flipped learning en tus asignaturas universitarias. Puedes acceder a este libro en este link en Amazon. 

Este libro ha recibido reseñas muy favorables de expertos en flipped learning como Javier Tourón (UNIR), Manuel Jesús Fernández Naranjo, Domingo Chica Pardo  y Nuria Hernández Nanclares (Universidad de Oviedo) en sus respectivos blogs (puedes acceder a las reseñas haciendo click en los links), así como valoraciones muy positivas (más del 90% de ellas de cinco estrellas) por los lectores del libro en Amazon  (disponibles haciendo click en este link ).  También puedes leer gratuitamente las primeras 22 páginas del libro en Amazon (haciendo click en: echa un vistazo)  y así decidir por ti mismo si este libro te puede ayudar a aprender a poner en práctica el flipped learning en algunos de los temas de tus asignaturas universitarias.



miércoles, 24 de octubre de 2018

Think, pair, share: ¿Puede decirse que la enseñanza es de calidad si no produce un aprendizaje de calidad? Yo pienso que no.



Está de moda hablar de la calidad de la enseñanza. Voy a aprovechar esta circunstancia para reflexionar sobre las conexiones entre la calidad de la enseñanza y la calidad del aprendizaje que aquella debe producir. Sobre la calidad de enseñanza hablan mucho quienes la usan para justificar que les den más medios y dinero. Yo sin embargo, soy de aquellos que creen que los dos factores más importantes en la mejora del aprendizaje son en primer lugar lo que los profesores hacen para ayudar a sus alumnos a aprender y en segundo lugar lo que los alumnos  hacen para aprender. Por ello soy de los profesores  "who go the extra mile effort" (que hacen el esfuerzo adicional) para conseguir una mejor calidad del aprendizaje en mis alumnos (y mucho de ese logro pasa por esforzarme para hacerles trabajar a ellos), lamentablemente en la universidad no somos la mayoría los que estamos dispuestos a hacer ese sacrificio adicional para que nuestros alumnos aprendan más y mejor.

 Soy un profesor preocupado por mejorar la calidad de la enseñanza desde que empecé a enseñar hace 23 años y hago lo que puedo para lograrlo tanto cuando los gobiernos suben los presupuestos de educación para ganar elecciones como cuando los bajan para evitar bancarrotas. Ello me llevó a centrar mi preocupación por el concepto de la calidad del aprendizaje y como la adopción de "nuevos" modelos y métodos de enseñanza aprendizaje podían fomentarlo. Si queremos aumentar la calidad de la enseñanza es obvio que deberemos reconducir los esfuerzos hacia la consecución de aprendizajes de mayor calidad y para ello deberemos posibilitar que el profesorado reoriente sus esfuerzos y planificaciones hacia la consecución de resultados de aprendizaje de mayor calidad.

 Habrá que cambiar y mejorar mucho nuestro modo de enseñar  para así  lograr alcanzar la calidad del aprendizaje de nuestros alumnos algún día. Yo llevo muchos años en este tema y durante la primera década del siglo XXI casi nadie hablaba de ello, no salía en los titulares. Con el advenimiento de la crisis económica y de la consiguiente crisis presupuestaría de pronto a algunos les empezó a preocupar la calidad de la enseñanza. Se produjo la paradoja de que hasta los que durante años se han mantenido felices recitando clases magistrales en las universidades pese a la pobreza del aprendizaje de sus alumnos, estaban irritados y enfadadísimos por la pérdida de calidad de la enseñanza. Parece que la calidad de enseñanza les importa a algunos cuando necesitan argumentos para mejorar sus condiciones laborales (cobrar más y trabajar menos). Otros  sólo se acuerdan de la calidad de la enseñanza cuando su partido está en la oposición y tienen que  sacar las pancartas a la calle para que salga en el telediario.

  Mi humilde opinión es que para hablar de calidad de enseñanza hay que entender lo que es aprendizaje de calidad (su producto). De este principio podemos deducir que quien no entienda lo que es el aprendizaje de calidad sólo dirá tonterías acerca de la calidad de la enseñanza (he oído a unos cuantos). También podemos deducir que si no sabemos lo que es aprendizaje de calidad, no podremos producir enseñanza de calidad aunque nos doblen la plantilla de profesores (los recursos, el sueldo o los interinos). ¿Cómo vamos a lograr aprendizaje de calidad, si no sabemos lo que es?

La reflexión sobre la calidad del aprendizaje (el producto de la enseñanza) me ha permitido ver con claridad que la calidad de los aprendizajes de nuestros alumnos tiene muy poco que ver con los presupuestos generales del estado y mucho más con la claridad de propósito y la voluntad de los profesores que deben enseñar y todavía más con su capacidad de redirigir en las direcciones apropiadas las voluntades  y los esfuerzos de sus alumnos (para que obtengan esos aprendizajes de calidad deseados).

Por ello suelo hacer razonar a mis alumnos de mis cursos de formación del profesorado sobre lo que es el aprendizaje y sobre las características que debe tener un aprendizaje para ser de calidad. En mis cursos de formación del profesorado suelo realizar un ejercicio a traición de aprendizaje activo que consiste en pedir a la audiencia de profesores que piensen en las características que debe tener un aprendizaje para poder ser considerado un aprendizaje de calidad.

Dado que este tema de reflexión es nuevo para la inmensa mayoría de los profesores que no pensamos tanto en los aprendizajes de nuestros alumnos como en lo que nosotros mismos tenemos que enseñar y contar según diga el programa de la asignatura. A veces nos cuesta sudores el encontrar características que permitan decir que un aprendizaje es de calidad. Para ayudar a mis voluntariosos alumnos-profesores a salir de este bloqueo mental les ofrezco una sugerencia de estrategia: “Si no se os ocurren características de los aprendizajes de calidad, podéis pensar en que características tienen los aprendizajes de más baja calidad  y desde ahí intentar llegar a las características contrarias.”

Les dejo pensar un rato. De esta manera los participantes primero piensan individualmente (Think) y apuntan las características  que se les ocurren. Cuando veo que los bolígrafos de algunos dejan de escribir les digo “ya podéis comentar las características con el compañero o compañeros de al lado” (Pair). Después de compartir y discutir en parejas o pequeños grupos damos paso a una tercera fase (share) en la que los distintos grupos aportan las características que han identificado y se va discutiendo y comentando sobre ellas.  Yo actuo como secretario y voy tomando notas en la pizarra o en un whiteboard de las aportaciones de los distintos grupos y las relaciones y asociaciones entre ellas.


Finalmente saco mis listas de características (primero las del aprendizaje de mala calidad):

y luego las del aprendizaje de calidad y vemos que entre todos habíamos identificado la mayoría de ellas en la actividad de think, pair, share. 


Con la excepción de la imagen de Lisa Simpsom el resto es creación del grupo de innovación Magistrales Anónimos, con las valiosas aportaciones originales de los 2.500 profesores que han participado en nuestros cursos de formación del profesorado.

A continuación visionamos el vídeo “five minutes university” con subtítulos en castellano

—La tesis del monologista, el Padre Sarducci es: si solo tuviera que enseñar a mis alumnos lo que van a recordar cinco años después de graduarse, podría enseñarles sólo eso y darles el título en cinco minutos (cobrándoles sólo 20$).  
El vídeo lleva al extremo del absurdo risible, lo que es algo absurdo pero culturalmente aceptado: evaluamos y certificamos como aprendizaje válido y de calidad, lo que nuestros alumnos han memorizado en su memoria a corto plazo. Lo curioso es que luego a los profesores  nos extrañe que los alumnos olviden el 90% de lo que han "aprendido" cuando realmente hemos evaluado otra cosa:  no lo que han aprendido sino aquello con que han conseguido atiborrar su memoria a corto plazo.
El contraste con las universidades reales es tan escaso que el resultado es muy esclarecedor. Despilfarramos mucho tiempo transmitiendo de modo ineficaz información cuya retención a corto plazo será evaluada y olvidada en su mayor parte poco después. Una información y habilidades de resolución de problemas muy específicos  y alejados de la realidad que casi nunca serán transferidas en el futuro (Transferable skills rarely transfer  de Graham Gibbs). En fin, una lastimosa perdida del tiempo de todos.


Después de la reflexión sobre las características del aprendizaje de calidad  y de ver el vídeo U5M suelo plantear la siguiente cuestión: 



 ¿Es el aprendizaje universitario que obtenemos en la actualidad de la máxima calidad posible (dadas las circunstancias ciertamente adversas)?



El consenso suele ser que no, claramente lo que hacemos actualmente la mayoría de los profesores universitarios produce aprendizajes de una calidad muy pobre (hay honrosas excepciones). Yo les consuelo y conforto diciéndoles que la ventaja de que enseñemos tan mal es que no nos será muy difícil mejorar en algo.

Mi creencia es que incluso en las actuales circunstancias el aprendizaje de nuestros alumnos podría mejorarse mucho si los profesores hiciéramos mejor nuestro trabajo: 


1º escogiendo mejor y enfocándonos en la consecución de aquellos resultados de aprendizaje más esenciales, 

2º cambiando lo que hacemos en clase, y lo que harán nuestros alumnos para aprender dentro y fuera de ella

3º  cambiando lo que evaluamos y cambiando la manera de evaluarlo.

El primer grupo de cambios se refiere a la elección de resultados de aprendizaje que condiciona en gran parte la calidad estos mismos. Si no elegimos aprendizajes de calidad como nuestros objetivos y nos proponemos su consecución como algo prioritario, será altamente  improbable que estos se alcancen. Por ello debemos:

1. Centramos en resultados de aprendizaje que serán útiles a nuestros alumnos en el futuro.

2 Centramos en aprendizajes que capacitan, que hacen competente para el desempeño de los perfiles profesionales propios de la titulación.

3. Poner el énfasis en aprendizajes que no tengan fecha previsible de caducidad.

4. Enseñar a nuestros alumnos a autorrenovar por si mismos su aprendizaje cuando ellos mismos detecten que es necesario ampliar, profundizar o actualizar su aprendizaje en algún tema concreto.

5. En lugar de entrenar en habilidades transferibles educarles mas bien en la habilidad para afrontar nuevas situaciones a las que transferiremos lo que sabemos y sabemos hacer.

El segundo grupo de cambios se refiere a las metodologías de enseñanza aprendizaje. Estas  favorecerán  el aprendizaje de más calidad si: 

1. Hacen que el alumno aprecie la relevancia de los resultados de aprendizaje para su formación y su futuro personal y profesional.

2. Buscan conocer el estado actual del alumno y ayudarle a desarrollarse a cambiar a mejor.

3. Facilitan  cambios positivos en actitudes y valores hacia los que deben regir y dirigir la actuación profesional ejemplar.

4. Ayudan a que el alumno construya significado relacionando los nuevos conocimientos y habilidades con aquello que ya sabía o sabía hacer con anterioridad. 

5. Posibilitan que los alumnos aprendan a razonar críticamente.

6. Posibilitan que los alumnos desarrollen su creatividad por medio de cuestiones abiertas, proyectos y problemas de diseño.

7. Apelan a la emotividad del alumno al ser enmarcados en actividades que provocan respuestas emocionales en  nuestros alumnos y les divierten
   
8. Proporcionan oportunidades para la práctica de lo aprendido, la autoevaluación y la autorregulación.


El tercer grupo de cambios se refiere a las metodologías de evaluación. La evaluación puede favorecer aprendizajes de calidad de las siguientes formas.

1.Indicando al alumno cuáles son los aprendizajes de calidad que debe desarrollar para tener éxito en la evaluación.

2.Favoreciendo el  aprendizaje fruto de un esfuerzo continuado (durante todo el cuatrimestre) que imbrica el estudio no presencial  con la interacción presencial por medio del Just intime teaching, el peer teaching, el team based learning o flipped learning.

3.Evaluando aprendizajes con futura utilidad profesional (ABP, proyectos, casos y viñetas clínicas) 

4.Evaluando comprensión profunda (estructura de la comprensión observada   cómo resultado del aprendizaje SOLO taxonomy) así favoreceremos un abordaje orientado a la comprensión y la transferencia.

5.Evaluando aplicación avanzada y transferencia a nuevas situaciones que requieren razonamiento (análisis, síntesis, evaluación)  (Bloom taxonomy)

6.Evaluando competencias de manera estructurada (ECOE, rúbricas)

Finalmente suelo dejar en el aire la siguiente cuestión:

¿Podemos decir que una enseñanza es de calidad si no produce en los alumnos que la cursan aprendizajes de calidad?

Suelo acabar con la cita de John Biggs al respecto 
"The quality of teaching and learning, 
so bad ten or so years ago, 
is now recognised as a priority and is improving, 
but in some universities
much more than in others."

y para la reflexión dejo las preguntas

¿Qué tal está mejorando la calidad del aprendizaje en tu universidad?
¿y en tus propias asignaturas?


Espero haber aportado algunas ideas, para que las pongan en práctica los que están realmente preocupados por el aprendizaje de sus alumnos y por la calidad de la enseñanza (no para usarla como eslogan, bandera o pancarta) .  


A los que quieran opinar sobre si nuestras instituciones educativas hacen todo lo necesario para mejorar la enseñanza y el aprendizaje pueden responder a los cuestionarios sobre implementación de buenas prácticas en enseñanza universitaria en la correspondiente entrada de este blog en el link